Sherlock. Crítica de "The Final Problem"
David Ramirez
Updated on March 22, 2026
La cuarta temporada de Sherlock de Mark Gatiss y Steven Moffat ha terminado dejándonos una sonrisa en la boca y un poso de satisfacción que suena casi a despedida definitiva. Mientras en la BBC deciden si habrá quinta temporada o no, nos damos con un canto en los dientes con este final, que parece dejarnos con el Sherlock que conocíamos antes de esta serie, dándose por fin cierre y explicación a todas las taras y peculiaridades de la versión de este personaje interpretado magistralmente por Benedict Cumberbatch. Hace esto, además, ofreciéndonos un capítulo intenso, repleto de giros y respuestas que consigue atrapar y volver a elevar el listón de esta temporada... Aunque haya alguna pequeña incongruencia.
El anterior episodio nos dejó con un cliffhanger magistral, tras desvelar que los Holmes tenían una hermana, Eurus, que acababa de disparar a Watson. Sin embargo, como viene siendo habitual en la serie, esa situación extrema se soluciona de forma rápida e indolora, para dar paso al trajín habitual de la serie. Por supuesto, se pasa de puntillas sobre eso, pero no se obvía el resto de trama de la serie durante esta cuarta temporada. De hecho, todo está muy bien hilado y dirigido a este enfrentamiento final entre Sherlock y su hermana por sorpresa. No se trata de un caso 'tradicional' para nuestro investigador favorito, sino que en esta ocasión Holmes y compañía tendrán que reaccionar a las sorpresas que les aguardan.
La primera llega con los primeros momentos de capítulo, la niña sola en el avión. La segunda con el 'sueño' de Mycroft, una situación que resulta ser mucho más cómica y bien resuelta de lo que estábamos acostumbrados últimamente en esta producción. Los detalles que denotan que este episodio es diferente continúan durante los 90 minutos de producción, con múltiples giros y sorpresas que cambian el transcurso de la acción. En general, "The Final Problem" es una montaña rusa en la que hay pocos momentos de calma, y que termina de la manera más placentera posible. Sin querer entrar en spoilers de ningún tipo, podemos decir que si este fuera el último episodio de esta serie, el cierre sería prácticamente perfecto. (Y a partir de aquí sí que vienen SPOILERS).
Sin embargo, este episodio es más que el simple final de la historia de la cuarta temporada, sino que es la explicación más clara de porqué Sherlock era esa persona fría y distante que era, mostrando además una evolución clara hacia alguien más cálido y cercano (diantres, hasta le vemos coger al bebé de Watson, sonreír e incluso llamar a Lestrade por su nombre). En ese sentido, este 'The Final Problem' también es todo un éxito, dando sentido a muchas de las cuestiones que la serie solo había planteado de soslayo. Las explicaciones se van desgranando a lo largo del capítulo, con mucho de Mycroft, mucho de Eurus y mucho de Barbarroja, el perrete que Sherlock recuerda haber tenido de pequeño, y que tiene parte de la clave del misterio de su personalidad.
Por el camino hay tiempo a 'resucitar' a Moriarty (siempre es genial volver a ver a este personaje de vuelta, en parte gracias a la interpretación de Andrew Scott) y visitar Sherrinford, una prisión de altísima seguridad donde hay diversos giros y una interesante sucesión de puzles de creciente dificultad para Sherlock y sus compañeros. Por si esto no fuera suficiente, las escenas de mayor tensión nos llevan a una nueva localización, la mansión de los Holmes en su juventud, donde finalmente llega un clímax narrativo perfectamente llevado. Tras ello Sherlock se reconcilia con su pasada y su presente, y descubre que Watson era la parte que añoraba de su niñez, lo que le hace aún más cercano a su inseparable compinche.
Esto queda patente además en los últimos 10 minutos de episodio, en los que Mary se despide de Watson mediante una grabación, y vemos como Watson y Sherlock recomponen el 221B de Baker Street y sus vidas, dejando un regusto dulce y amargo a la vez, porque son momentos que casi se palpan como una pequeña despedida. Un cierre perfecto y feliz, totalmente diferente a los cierres de las otras tres temporadas de esta serie. ¿Será verdaderamente el final de este Sherlock? Esperamos que... NO. Queremos volver a vivir aventuras con esta singular pareja.
LO MEJOR: Un merecido final feliz, la evolución de Sherlock y las explicaciones a los porqués de su personalidad, la sucesión de giros y sorpresas, la vuelta de Moriarty (aunque sepa a poco).
LO PEOR: Que se haya acabado la serie (al menos de momento).