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Top 10 películas de terror en agujeros infectos

Author

Ethan Hayes

Updated on March 22, 2026

Así en la Tierra como en el Infierno, dirigida por John Erik Dowdle (Quarantine, La trampa del mal), sigue los pasos de un grupo de exploradores que se aventuran por las catacumbas de París, escenario que resulta ser un camino sin retorno al averno. Carreras, gritos, chorros de sangre y criaturas demoniacas sapican una explosión de histeria que dejará sin uñas a más de uno.

Al hilo de este estreno, desde IGN España recordamos diez películas de terror que transcurren bajo tierra, en concreto, en cuevas, pasadizos, búnqueres y otros agujeros infectos que se convierten en la tumba definitiva de los incautos protagonistas. Seguro que hay muchas más, así que esperamos vuestras propias recomendaciones. ¿Cuál es vuestra pesadilla favorita?

Así en la Tierra como en el Infierno (2014)

El escenario: Las catacumbas de París, localización inédita hasta ahora en una película. El equipo consiguió los permisos necesarios para rodar en un ambiente tétrico donde reposan los restos de cientos de miles de personas. ¿Qué mejor lugar para situar la entrada al mismísimo averno?

El body counting: El equipo de exploradores encabezado por Perdita Weeks y Ben Feldman pronto empieza a sospechar que algo huele a podrido (más de lo habitual) en los rincones más tenebrosos de las catacumbas. Uno a uno, los miembros caen en manos del terror más insondable y primitivo, entre gritos y alaridos de espanto.

The Descent (2005)

El escenario: Una cueva perdida en Hertfordshide (Inglaterra), a la que acuden un grupo de amigos amantes de la espeleología y las emociones fuertes. Un derrumbe inesperado les obliga a buscar una salida alternativa. La ruta elegida, cada vez más sinuosa y estrecha, es el hogar de unos seres con debilidad por la carne humana.

El body counting: El gran Neil Marshall se rodeó de un elenco de actores desconocidos para montar uno de sus habituales juegos del gato y el ratón. Entre celos del pasado y envidias enquistadas, los chicos sirven de desayuno, merienda y cena a una caterva de seres ponzoñosos que llevan siglos comiendo humanos.

The Hole (2001)

El escenario: Un búnquer de la II Guerra Mundial oculto en los subterráneos de un internado británico. Allí se esconden cuatro estudiantes con ganas de juerga para evitar ir a una aburrida excursión con sus aún más aburridos compañeros. Claro, pasa lo de siempre: el cachondeo deja paso a las carreras y la sangre a chorros.

El body counting: La entonces estrella emergente Thora Birch y una pipiola Keira Knightley concentran la atención de un thriller que empieza como un tiro y, poco a poco, va perdiendo fuelle en favor de los convecionalismos narrativos de género más previsibles. Huelga decir que quien tiene cara de mala, pues es mala...

Beneath (2013)

El escenario: Una mina de carbón donde, tras un derrumbe, quedan encerrados unos mineros con pocas luces. A la gravedad de la situación, rodeados de un aire viciado y sin agua, se suma el mal rollo entre los supervivientes, que empiezan a hacerse mala sangre atacándose unos a otros.

El body counting: Ben Ketai (30 días de oscuridad 2: Tinieblas) aplica la plantilla de The Descent a un entorno relativamente nuevo en el género para convertirlo en un microcrosmos de atrocidades y amputaciones. El aspecto más destacado de cada desaparición es, sin duda, el empleo de las luces de los cascos para transmitir angustia y muerte.

La caverna maldita (2005)

El escenario: Una caverna en el subsuelo de un bosque perdido en Rumanía. Los biólogos del lugar creen que puede albergar un nuevo ecosistema. Y es cierto, pero donde hay un entorno natural insólito se encuentran también monstruos de dudoso comportamiento y costumbres. ¡Comienza la caza!

El body counting: Cole Hauser, Morris Chestnut, Lena Headey y Piper Perabo forman un grupo de exploradores acostumbrados a desafiar los obstáculos de la naturaleza con ayuda de las últimas tecnologías. Pero de poco sirven las cámaras y los tanques submarinos cuando una nueva especie quiere comerse sus patitas.